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 Miercoles 27 de Mayo de 2026

Plaza 25 de Mayo: la respuesta del arquitecto Roberto Rossi al proyecto que genera debate

El debate por el futuro de la Plaza 25 de Mayo sumó una nueva voz de peso. Esta vez fue la del arquitecto Roberto Rossi, exfuncionario municipal y reconocido profesional de la ciudad, quien difundió un duro análisis sobre la reforma impulsada por el Municipio y, particularmente, sobre la posibilidad de habilitar en el futuro la circulación vehicular a través del espacio público.

 

Aunque sin confrontar de manera directa, el escrito aparece como una respuesta a las recientes declaraciones realizadas desde el área de Obras Públicas y a los conceptos expresados meses atrás por el secretario de Desarrollo Urbano, Esteban Giuliani, respecto de la intervención prevista para uno de los espacios más emblemáticos de Pergamino.

“La obra se hace y después decidirán los concejales”

Rossi cuestionó especialmente el planteo oficial según el cual la remodelación dejaría preparada una traza para el eventual paso de vehículos, aunque la autorización definitiva quedaría en manos del Concejo Deliberante.

Según el arquitecto, esta postura traslada una responsabilidad que debería formar parte de la concepción original del proyecto.

“Si lo quieren aprobar, les dejamos el trabajo hecho”, sintetizó Rossi al interpretar la posición oficial, advirtiendo que de esa manera serán los concejales quienes carguen con las consecuencias de una decisión vinculada al urbanismo, la planificación estratégica y la movilidad urbana.

A su entender, el procedimiento también aparece como una forma de descomprimir el malestar generado por el rechazo de numerosos vecinos que se pronunciaron en contra de modificar la esencia peatonal de la plaza.

Reparar sí, cambiar la función no

En su análisis, Rossi aclaró que nadie discute la necesidad de recuperar y modernizar la Plaza Merced.

Por el contrario, sostuvo que el deterioro de distintos sectores es evidente y que las obras resultan necesarias. Sin embargo, remarcó que una puesta en valor no implica necesariamente alterar los usos históricos del espacio.

“El hecho de que la plaza necesite reparaciones no significa que deban modificarse sus funciones”, sostuvo.

Desde su mirada, existen alternativas para permitir el ingreso ocasional de vehículos destinados a eventos, montajes o tareas de mantenimiento sin necesidad de construir una infraestructura específica que termine alterando el diseño general del lugar.

La comparación con Plaza de Mayo

Uno de los argumentos más fuertes del escrito es la comparación con la Plaza de Mayo de la Ciudad de Buenos Aires.

Rossi recordó que allí se realizan actos masivos, montajes de escenarios, ceremonias oficiales y actividades permanentes que requieren el ingreso de vehículos y equipamiento.

Sin embargo, señaló que nunca se pensó en dividir el espacio con un solado diferencial destinado a crear una vía vehicular permanente.

“La plaza sigue siendo una unidad”, remarcó, utilizando ese ejemplo para cuestionar la necesidad de realizar una intervención costosa pensando en un uso eventual.

Dudas sobre el diseño

El arquitecto también puso el foco en cuestiones prácticas derivadas del proyecto.

Según trascendió, la eventual traza tendría materiales diferenciados y estaría delimitada mediante bolardos. Frente a ello, Rossi planteó interrogantes sobre cómo se desarrollarán futuras tareas de mantenimiento que requieran maquinaria pesada, como podas o intervenciones de gran escala.

Con tono crítico e irónico, sugirió que la solución propuesta podría terminar generando más inconvenientes de los que pretende resolver.

Un viejo debate que vuelve

Hacia el final de su reflexión, Rossi recordó declaraciones formuladas por Giuliani en abril de este año, cuando aseguró que “el tránsito sobre la plaza será calmo”.

Para el arquitecto, aquella expresión evidenciaba que la posibilidad de circulación vehicular ya estaba presente en la concepción del proyecto, más allá de que ahora se afirme que la decisión final recaerá sobre el Concejo Deliberante.

El planteo reabre una discusión que divide opiniones entre quienes consideran que la plaza debe adaptarse a nuevas necesidades urbanas y quienes entienden que su valor histórico, simbólico y social exige preservar su carácter tradicional.

Mientras las obras avanzan y el proyecto definitivo continúa sin exhibirse públicamente en todos sus detalles, la polémica sigue creciendo y suma protagonistas. Esta vez fue Roberto Rossi quien decidió intervenir en el debate, aportando una mirada crítica sobre una transformación que, para muchos vecinos, excede una simple obra de remodelación y pone en discusión la identidad misma de uno de los espacios más representativos de Pergamino. 



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