La esclavitud existió en el Virreinato del Río de la Plata y estuvo destinada principalmente al servicio doméstico y a tareas urbanas. Pero nuestra economía nunca descansó sobre el esclavismo. Se desarrolló alrededor de la ganadería extensiva en las inmensas pampas, el comercio y el contrabando, no sobre plantaciones que demandaban miles de esclavos.
Buena parte de las naciones que hoy nos juzgan construyeron su riqueza colonial explotando mano de obra esclava en plantaciones de algodón, azúcar, café, cacao y tabaco. Esa fue su historia. No la nuestra.
La Argentina nació del mestizaje. Nativos, españoles, italianos, árabes, judíos, eslavos y latinoamericanos confluyeron en una identidad común. ¿Existe discriminación? Claro que sí. Pero, entre nosotros, está más asociada a la condición socio económica que al origen racial.